El rincón de Jesús Blasco
La casa de Capuchinos
1 de noviembre de 2026
Aneja a la iglesia de San Francisco, era parte del convento de los frailes capuchinos.
En un intento de resolver la crisis económica de España, el ministro Mendizábal confiscó en 1835 los bienes de la Iglesia y de las Órdenes religiosas afectando en Ateca al convento, iglesia y huerta (huertos de Aladrén y Francho) de los franciscanos. Sin embargo, la Junta de Bienes Nacionales concedería al ayuntamiento el convento (no en vano se había hecho a su costa y de los vecinos) y allí se instalarían las cárceles y juzgados.
En 1854 el ayuntamiento puso un reloj nuevo en la torre y otro en la iglesia de San Francisco encargando el mantenimiento de ambos a don Pedro Ibarreta.
[Pedro Ibarreta: Nacido en 1794. Oficial retirado, maestro de Primera Enseñanza e inversor. Con 15 años ingresó en el Primer Regimiento de Infantería de la División de Voluntarios de Navarra. Durante la Primera Guerra Carlista formó parte de la Guardia Urbana de Voluntarios creada en Ateca de la que la Reina lo nombraría en 1834 subteniente de la sección de infantería. Refundidas las Guardias Urbanas de Voluntarios y la de la Ley (forzosos) en una sola Compañía que constituía la Guardia Nacional, siguió como subteniente 1º y, en 1835, era director-instructor de dicha milicia. Tres años más tarde le concedió la Cruz de Primera Clase de la Orden Nacional y Militar de San Fernando en premio por apresar en Bijuesca a un grupo de facciosos (Carlistas). Contribuyó en gran manera en la construcción del fuerte en el viejo castillo para defender la población.]
Casa de capuchinos adosada a la iglesia de San Francisco
Por entonces, también le dio el ayuntamiento la casa aneja a la iglesia con la condición de que arreglara dos tramos que se habían caído (supongo que sería las dos bóvedas) y arreglara la casa que estaba en ruinas.
[También se suprimieron las escaleras que unían la sacristía con la planta primera.]
Ignoro la clase de contrato que harían, supuestamente indebido porque en 1860 parece que legalizaban la compra sacándola a subasta (los bienes públicos no se pueden arrendar ni vender si no es en pública licitación) y se la quedó su hijo Vicente.
[Vicente Ibarreta Benito era organista, ebanista y escultor. En 1852 se le encargó el paso de la Última Cena que sale en la procesión de Viernes Santo. En 1873 haría la actual imagen de la Soledad que sustituyó a la primera de 1661. Falleció en Ateca el 28 de julio de 1893.]
Constaba la casa de piso primero (se refiere a la planta baja) que se componía de un cuarto y corral, y segundo (planta primera) con cocina, dos cuartos, una sala y dos graneros encima de este. Se tasó en la cantidad de 1.512 reales y capitalizada en 1.800 reales. Salió a subasta en los 1.800 reales y la remató el tal Vicente en 1.900 reales.
La casa ha permanecido desde entonces en posesión de los herederos del comprador hasta que los tataranietos la vendieran al actual propietario.
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Jesús Blasco
Maestro de Primaria jubilado y consejero del Centro de Estudios Bilbilitanos. Autor de varios libros, ha participado en encuentros y simposios convocados por el CEB siempre con temas relacionados con la historia local.

