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El rincón de Jesús Blasco

La conocida como “casa de Millán”, dos veces casa cuartel de la Guardia Civil

8 de noviembre de 2026

El nombre le viene porque perteneció al matrimonio compuesto por Rudesindo Millán Castellano y Florencia Montón Júdez.

Sita en la cuesta de la Panchorra (hoy de Santa Bárbara), perteneció al capítulo eclesiástico que la tuvo arrendada al recién creado Cuerpo de la Guardia Civil hasta que pasó a Bienes Nacionales por efecto de la Ley desamortizadora de 1855. Al ser adquirida por don Eusebio Montón Herrero se trasladó el cuartel a una casa que los Ucelay tenían junto al Arco del Arial. Allí permanecería hasta 1876 que sería trasladada al barrio de San Martín a una casa que don Pascual Gil, fabricante de papel, tenía en la plaza de los Templarios.

Como quiera que en 1902, el entonces propietario, don Manuel Gil, no quisiera hacer unas obras para instalar al teniente jefe de Línea (Alhama de Aragón estaba dispuesta a darle alojamiento y se corría peligro de que la jefatura de la Línea pasara a este pueblo), el ayuntamiento se puso en contacto con doña Florencia Montón, ya viuda, hija y heredera de don Eusebio, que estuvo dispuesta a ejecutar las obras necesarias en su edificio de la calle Santa Bárbara, consistentes en habilitar siete viviendas y un pabellón para el teniente con la condición de que se suscribiera un contrato por diez años y una renta anual de 550 pesetas, contrato que se redactaría el día 13 de febrero de 1903. Así pues, el Puesto de la Benemérita volvió a ocupar su primera ubicación de la cuesta de la Panchorra que pasó a conocerse desde entonces como cuesta de los Civiles.

Casa de Millán

La nueva casa cuartel nada tenía que ver con las anteriores. Amplia, céntrica, luminosa y ventilada, ocupaba dos plantas del edificio.

En la planta alta estaban las viviendas y en la planta baja las oficinas, el cuarto de puertas y dos habitaciones. El problema de los retretes fue solucionado con la instalación de unas letrinas en una de las escaleras de acceso que evacuaban directamente a la acequia de Las Balsas o del Teatro, pero que ocasionaban un hedor que salía hasta la misma calle.

Aun así, los guardias resistieron estoicamente durante medio siglo, no sin la amenaza de ser trasladados a la población de Alhama varias veces.

En 1919, las dos habitaciones del ala norte en la planta baja, por estar más bajas que la calle, sufrían tal humedad que pasaba al pabellón del oficial, lo que sirvió de excusa para que la Comandancia Provincial volviera a amenazar con proponer el traslado de la línea al pueblo de los balnearios si no se le daba alojamiento al teniente. Así que, cuando vino el nuevo oficial, se le instaló en una casa de Ignacio Sánchez, en la calle del Río (Goya) en tanto se arreglaba su pabellón.

Cuatro años más tarde se gestionó el establecimiento de una pareja de a caballo, haciéndose las cuadras en las dos habitaciones de la planta baja.

Allí permaneció medio siglo hasta que, en 1953, se trasladó a la actual casa cuartel, tras largas y arduas diligencias iniciadas en 1929.

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Jesús Blasco

Jesús Blasco

Maestro de Primaria jubilado y consejero del Centro de Estudios Bilbilitanos. Autor de varios libros, ha participado en encuentros y simposios convocados por el CEB siempre con temas relacionados con la historia local.