La prueba vertical
En este siglo, todavía las tres cuartas partes de la superficie de España estaba sin cultivar. Ateca debía estar muy por debajo de esta proporción pues, si tenemos en cuenta las producciones de mediados de siglo, el cereal obtenido podía cosecharse con el cultivo de 100 hectáreas y el vino con 200, o 300 a lo sumo.
