El rincón de Mariola Francia
Voces de aquí. Saúl Blasco.
22 de agosto de 2026
En el mundo de la interpretación existen trayectorias construidas a base de grandes focos y otras que nacen desde el trabajo silencioso, el aprendizaje constante y la fidelidad al escenario. La de Saúl Blasco pertenece a este segundo grupo. Actor atecano nacido en 1989, ha ido levantando una carrera sólida y coherente desde Aragón, donde la música y el teatro ha sido siempre el punto de partida de un camino artístico que, con el paso de los años, también le ha abierto las puertas del cine y la televisión.
El oficio de interpretar
Su nombre comenzó a sonar entre los profesionales de las artes escénicas mucho antes de recibir premios por sus trabajos audiovisuales. Quienes han seguido su evolución destacan una cualidad que ha permanecido inalterable desde sus primeras interpretaciones: una forma de actuar basada en la escucha, la verdad del personaje y la ausencia de artificios. Sobre el escenario o frente a una cámara, Blasco ha demostrado una capacidad poco frecuente para hacer que cada papel resulte cercano, creíble y profundamente humano.
Natural de Ateca, una localidad con una intensa vida cultural situada en la comarca de Calatayud, encontró desde muy joven en la música y el teatro dos formas complementarias de expresión. Aquellas primeras experiencias, desarrolladas en un entorno donde la actividad cultural depende en gran medida del compromiso colectivo, despertaron una vocación que pronto dejó de ser una afición para convertirse en un proyecto de vida.
Consciente de que el talento necesita formación, orientó sus primeros pasos hacia el estudio de la interpretación, combinando el aprendizaje técnico con la experimentación artística. A lo largo de esos años incorporó herramientas relacionadas con el trabajo corporal y vocal, la dramaturgia, la creación escénica, la interpretación ante la cámara, la videocreación, la percusión y la música electrónica. Esa formación multidisciplinar acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad de su trabajo, permitiéndole desenvolverse con la misma naturalidad en propuestas teatrales de gran exigencia, espectáculos de creación contemporánea o producciones cinematográficas.
Sus primeros pasos profesionales estuvieron ligados a una de las figuras fundamentales del teatro aragonés, Santiago Meléndez. Bajo su dirección comenzó a desarrollar su carrera en Microteatro Zaragoza, un proyecto innovador que renovó la relación entre actores y espectadores mediante representaciones de pequeño formato en espacios no convencionales. Con el tiempo, además de formar parte del elenco artístico, acabaría implicándose en la gestión del proyecto junto al propio Meléndez, una experiencia que le permitió conocer el funcionamiento interno de una compañía teatral y comprender que el oficio del actor también se construye lejos del escenario.
Además de interpretar textos clásicos, ha participado en propuestas de creación contemporánea, recitales poéticos y espectáculos de pequeño formato. Entre ellos destaca Despierto sabiéndome mortal, un homenaje al poeta y músico aragonés Sergio Algora, escrito expresamente para él por el poeta Octavio Gómez-Milián. En este montaje combinó interpretación, narración y lectura dramatizada para recorrer la vida y la obra del artista zaragozano.
A medida que fue consolidando su presencia en la escena aragonesa llegaron personajes de mayor recorrido. Uno de los primeros montajes que llamó la atención del público fue Bodas de sangre, de Federico García Lorca, producido por Teatro del Alma. La intensidad emocional de la obra encontró en Blasco un intérprete capaz de contener la fuerza dramática sin caer en el exceso, una cualidad que desde entonces se convertiría en una constante de sus interpretaciones.
Posteriormente asumió el reto de encarnar a Ramiro I de Aragón de Lope de Vega en La campana de Aragón, producción de Producciones Viridiana. El montaje suponía adentrarse en el repertorio clásico español desde una mirada contemporánea, afrontando un personaje histórico de enorme peso dramático. Aquella experiencia confirmó su facilidad para alternar el teatro clásico con propuestas de estética y lenguaje muy diferentes.
El año 2018 marcó un punto de inflexión en su carrera con su incorporación a Teatro Che y Moche, una de las compañías de referencia del panorama escénico aragonés. Dentro de ella participó en la adaptación teatral de Réquiem por un campesino español, dirigida por Marian Pueo a partir de la célebre novela de Ramón J. Sender. La producción recorrió numerosos teatros españoles y acercó al público una de las obras esenciales de la literatura española del siglo XX. Blasco asumió varios personajes a lo largo de la representación, demostrando una notable capacidad para cambiar de registro con rapidez y sostener la intensidad dramática de una historia profundamente vinculada a la memoria colectiva.
El reconocimiento más amplio llegó en 2021 con En racha, el cortometraje dirigido por Ignacio Estaregui. En él dio vida a un vigilante nocturno atrapado por la adicción al juego, un personaje contenido, complejo y lleno de matices que puso de manifiesto su capacidad para sostener un relato casi exclusivamente a través de la mirada, los silencios y la tensión emocional. La interpretación fue recibida con entusiasmo por la crítica y le valió el Premio Simón al Mejor Actor, el Premio al Mejor Actor del Festival de Cine de Fuentes y el Premio Delicias en Corto al Mejor Actor, tres galardones que consolidaron su nombre entre los intérpretes más destacados del audiovisual aragonés.
En 2023 participó también en La estrella azul, largometraje dirigido por Javier Macipe, consolidando así su presencia en producciones cinematográficas de mayor alcance.
Lejos de convertirse en un punto de llegada, aquellos reconocimientos marcaron el inicio de una nueva etapa. Un año después protagonizó Vuelve con mamá, de Jose Manuel Herráiz, una historia que reflexiona sobre la memoria democrática y las heridas todavía abiertas de la Guerra Civil. Su interpretación volvió a ser distinguida, esta vez con el Premio al Mejor Actor del Festival Internacional de Cine por la Memoria Democrática, compartido con Rafa Maza. Durante la entrega del galardón dedicó unas emocionadas palabras a varios familiares represaliados durante el franquismo, un gesto que puso de manifiesto la dimensión personal que tenía para él aquel trabajo.
Saúl Blasco Sánchez, además, colabora en la puesta en marcha de nuestro tan apreciado Dance Atecano.
Entrevista
Entrevista con Saúl Blasco
Lo de Mariola

Mariola Francia
Técnica en Emergencias y Protección Civil. Ha desarrollado una sensibilidad profunda que le ha permitido comprender la importancia del acompañamiento humano, la gestión de situaciones críticas y la observación atenta del entorno, elementos que impregnan su mirada artística.
Lo de Mariola

Mariola Francia
Técnica en Emergencias y Protección Civil. Ha desarrollado una sensibilidad profunda que le ha permitido comprender la importancia del acompañamiento humano, la gestión de situaciones críticas y la observación atenta del entorno, elementos que impregnan su mirada artística.


