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El rincón de Joaquín Florén

La Camarona

23 de octubre de 2026

UNA PREGUNTA TODAVÍA SIN RESOLVER

Siempre nos había llamado la atención el nombre de nuestro barrio, el contundente y sonoro Camarona, que ninguno de nosotros asociaba a ninguna expresión de nuestro vocabulario actual. Pero cuando descubrimos el mismo nombre en el rótulo de una calle de Embid de Ariza y después en Campillo de Aragón, se despertó nuestra curiosidad por esta singular denominación.

Hoy en día es relativamente fácil rastrear, a través de internet, los callejeros de pueblos y ciudades, y nos pusimos manos a la obra. La sorpresa fue comprobar que las seis localidades en las que hemos localizado una Calle Camarona se encuentran en un espacio geográfico muy reducido, todas ellas en torno a Ateca y el valle del Jalón.

En nuestra búsqueda encontramos Calle Camarona o Calle la Camarona en:

    • Aliud (Soria)
    • Ateca (Zaragoza)
    • Campillo de Aragón (Zaragoza)
    • Embid de Ariza (Zaragoza)
    • Miñana (Soria)
    • Villalengua (Zaragoza)

La concentración geográfica resulta realmente significativa. Hasta ahora no hemos localizado ninguna otra Calle Camarona documentada en España, aparte de estas seis.

¿Cuándo apareció el nombre de la calle?

Según nos cuenta Jesús Blasco en Pasado y presente de la Muy Ilustre Villa de Ateca, hasta mediados del siglo XIX las calles de Ateca no tenían necesariamente un nombre oficial. Se identificaban con el genérico de «calle pública» o, como mucho, recibían una denominación relacionada con alguna característica que las diferenciaba: calle del Río, calle del Horno, cuesta de la Herrería, etc.

El 19 de enero de 1859, una circular ordenó la enumeración de las calles de los pueblos. El Ayuntamiento de Ateca encargó esta tarea al maestro de escuela, D. Pedro Ibarreta, y dos años después se procedió a numerar las casas y a colocar los azulejos con los nombres de las calles, plazas y números de las viviendas.

*Pasado y presente de la Muy Ilustre Villa de Ateca, 2010
*Archivo Municipal de Ateca, Libro de Acuerdos del Ayuntamiento, 1859, fol. 11.

Este dato resulta especialmente interesante para nuestra investigación, porque demuestra que la denominación administrativa de las calles de Ateca es relativamente reciente. Sin embargo, el nombre Camarona es muy anterior a la creación del callejero moderno de Ateca.

Francisco Martínez, en su publicación Ateca entre 1500 y 1800, señala que ya en el siglo XVI existía «la Camarona» como un espacio situado en la periferia del núcleo urbano próximo a la Puerta del Arial. En 1560-1561 se estaban realizando obras en ese lugar, donde ya existían casas, corrales y pajares.

*Ateca entre 1500 y 1800, Institución Fernando el Católico, Cuadernos de Aragón 72, 2018
*Archivo Municipal de Ateca, Libro de Actas, año 1553, fol. 167v.º.
*AMA, Libro de Actas, años 1560 y 1561, fols. 356v.º y 375, respectivamente.

Por tanto, podemos formular una primera hipótesis con bastante fundamento:

«Camarona, al menos en el caso de Ateca, no surgió originalmente como denominación de una calle, sino que designaba ya un espacio o lugar anterior a la configuración moderna del callejero.»

Esto cambia sustancialmente la pregunta que debemos hacernos. No estamos ante seis ayuntamientos que, de manera independiente, hayan escogido una palabra extraña para bautizar una calle. Lo más probable es que Camarona sea un antiguo topónimo, conservado durante generaciones y que, con el tiempo, pasó a formar parte del callejero.

La verdadera cuestión es entonces:

¿Qué significaba originalmente Camarona y por qué encontramos este topónimo concentrado precisamente en este espacio geográfico, en torno al valle del Jalón y el Alto Duero?

¿Dos posibles vías etimológicas para investigar:

Al revisar la bibliografía especializada sobre toponimia aragonesa hemos encontrado, por ahora, dos líneas de interpretación muy diferentes.

1. Una posible relación con el céltico cambos, «curvo»

Por un lado, está la propuesta del especialista en toponimia aragonesa Juan Antonio Frago Gracia, en su trabajo “Toponimia navarroaragonesa del Ebro (IV): Orónimos”, publicado en Archivo de Filología Aragonesa, XXX-XXXI (1982).

Al estudiar el topónimo Camarón, Frago escribe:
«Camarón. De un célt. cambos “curvo”, esta forma sufijada, con -r- epentética, es de motivación oronímica más evidente...»

*Orónimo: Nombre propio de una montaña, monte, valle u otro accidente del relieve.

Frago interpreta, por tanto, Camarón como un posible topónimo relacionado con la configuración del terreno y con una raíz céltica vinculada al significado de «curvo».

Es importante señalar que Frago habla de Camarón, no de Camarona, por lo que esta propuesta no puede trasladarse directamente a nuestro topónimo. Sin embargo, resulta especialmente interesante para nuestra investigación debido a la concentración de las Camaronas en un territorio de antigua presencia celtibérica y a la posibilidad de que el elemento Camar- tenga un origen mucho más antiguo que el de las actuales calles.

2. La hipótesis antroponímica de CAMARUS

La segunda propuesta procede del filólogo Marcelino Cortés Valenciano, en su artículo de 2018 «Toponimia aragonesa antroponímica con la terminación -ón (I)», publicado en Alazet. Revista de Filología, n.º 30, pp. 59-96.

Cortés estudia, entre otros, los topónimos Camarón y Camarena, y recoge una explicación antroponímica basada en el nombre personal latino CAMARUS. Según esta interpretación, Camarena y Camarón podrían representar dos formaciones diferentes a partir de una misma base antroponímica.

*Antroponímico. Relativo a los nombres de persona. En toponimia, se refiere a los nombres de lugares cuyo origen se encuentra en un nombre personal

Esta hipótesis ofrece una explicación filológica para la familia Camar-/Camer-, pero debemos ser prudentes: Cortés no demuestra que Camarona proceda del nombre latino CAMARUS. Su estudio se centra en los topónimos terminados en -ón, por lo que la relación con nuestras Camaronas sigue siendo una cuestión abierta.

¿Y si el origen fuera todavía más antiguo?

Aquí es donde nuestra investigación empieza a adquirir un interés especial.
Las seis Camaronas se concentran en un territorio perteneciente o próximo al ámbito histórico de la Celtiberia, en torno al Alto Jalón y el Alto Duero. Esto hace razonable preguntarse si Camarona pudiera conservar un elemento toponímico anterior a la romanización.

Pero, por ahora, esto es solamente una hipótesis. No se puede afirmar que Camarona sea un nombre celtibérico sin encontrar formas antiguas y paralelos lingüísticos que permitan demostrarlo.

Precisamente por eso resulta tan importante seguir buscando en la documentación histórica las distintas formas que pudiera haber adoptado el nombre:

Camarona, Camarana, Camarón, Camarone, Camerona, Camarena...

La evolución histórica de estas formas podría ayudarnos a determinar si estamos ante un único topónimo antiguo, ante variantes de una misma familia o ante nombres de origen diferente.

Una palabra que se pierde en la memoria

Durante el pasado mes de agosto nos dedicamos a visitar y fotografiar las distintas Camaronas de nuestro entorno. Encontramos una grata colaboración por parte de los vecinos de los pueblos por los que pasábamos, pero ninguno supo darnos una explicación sobre el origen del nombre de la calle. Para todos, simplemente, era una denominación que se perdía en la memoria de los tiempos.

En Aliud, incluso se prestaron a telefonear al vecino de mayor edad del pueblo, un nonagenario que ahora vivía en Barcelona. Tampoco él pudo aportar ninguna pista.

Quizá esto sea precisamente lo más significativo.

Un nombre que hoy resulta extraño para los propios habitantes de los lugares donde ha sobrevivido podría ser, en realidad, un fósil lingüístico de una época muy anterior a nuestras actuales calles y a nuestros actuales pueblos.

Por ahora, Camarona sigue siendo una pregunta abierta.

Pero podemos afirmar algo importante: no nació como nombre de una calle.

La calle heredó el nombre de un lugar.

Y ahora lo que queremos descubrir es qué lugar, qué significado y qué historia se esconden detrás de ese nombre.

ALIUD

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ATECA

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CAMPILLO

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EMBID DE ARIZA

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MIÑANA

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VILLALENGUA

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Joaquín nos cuenta...

Joaquín Florén

Joaquín Florén

Jardinero. Interesado por todo lo relacionado con la naturaleza, en especial la botánica. Lo vemos siempre acompañado de su cámara con la que captura paisajes, tradiciones culturales y la vida diaria de la localidad.